Barcelona
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| País | |||||||
| • Com. Autónoma | |||||||
| • Provincia | |||||||
| • Comarca | Barcelonés | ||||||
| • Partido judicial | Barcelona | ||||||
| Ubicación | |||||||
| • Altitud | 9 msnm (mín.: 0 Mar, máx.: 516 Tibidabo) |
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| • Distancias | 621 km a Madrid 349 km a Valencia 1046 km a Sevilla 620 km a Bilbao 103 km a Andorra |
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| Superficie | 101,4 km² | ||||||
| Núcleos de población |
1 | ||||||
| Población | 1.615.908 hab. (INE 2008) | ||||||
| • Densidad | 15.935,98 hab./km² | ||||||
| Gentilicio | En castellano: Barcelonés/sa En catalán: Barceloní/nina |
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| Código postal | 080XX |
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| Pref. telefónico | 93 |
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| Alcalde (2007) | Jordi Hereu Boher (PSC)[1] | ||||||
| Presupuesto | 2.352.722.627,98 €[2] (año 2008) | ||||||
| Sitio web | www.bcn.es | ||||||
Barcelona es una ciudad situada en el nordeste de España, capital de Cataluña, de la provincia homónima y de la comarca del Barcelonés. Se ubica a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura limitada por el mar al este, la Sierra de Collserola al oeste, el río Llobregat al sur y el río Besós al norte.
Con una población de 1.615.908 habitantes (INE 2008), Barcelona es la segunda ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El Área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de 3.161.081 habitantes y una superficie de 633 km². El Área metropolitana de Barcelona es la delimitación como núcleo urbano definida oficialmente, sin embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se extendería por todo el área de influencia de la ciudad, con 4.928.852 (INE 2008) habitantes con una densidad de población de 1.496 hab/km².[3]
Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurar la ciudad y darle proyección internacional. Las más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888 y la de 1929, y los Juegos Olímpicos de verano de 1992. Es también sede del secretariado de la Unión por el Mediterráneo.[4]
Contenido |
Historia
Los primeros rastros de población en el área de la ciudad se remontan a finales del neolítico (2000 a 1500 a. C.). Sin embargo, los primeros pobladores destacados no aparecen hasta los siglos VII – VI a.C., los layetanos, un pueblo íbero. Durante la Segunda Guerra Púnica, los cartagineses tomaron la ciudad, refundada por Amílcar Barca, padre de Aníbal, en efecto, el nombre de Barcelona según las tradiciones deriva del apellido cartaginés Barca. Tras la derrota de aquel pueblo por la creciente dominación de los romanos, éstos tomaron la ciudad y la bautizaron como Colonia Julia Augusta Paterna Faventia Barcino en el año 218 a.C. En el mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino. Barcino tomó forma de castrum o fortificación militar en sus primeros tiempos aunque el comercio fue reorientando la importancia de la ciudad; en el siglo II fue amurallada por orden del emperador romano Claudio y ya en el siglo III contaba con una población de entre 4.000 y 8.000 habitantes.
Los visigodos, tras su llegada en el siglo V, la convirtieron durante pocos años en capital de los territorios hispanos. En el siglo VIII fue conquistada por Al-Hurr, pero retomada a territorio cristiano por Ludovico Pío del Imperio Carolingio en 801, incorporándola a la Marca Hispánica. Los ataques musulmanes no cesaron, y en 985 las tropas de Almanzor destruyeron prácticamente toda la ciudad. Borrell II inició la reconstrucción dando paso al floreciente periodo condal. Durante este período la ciudad destacó entre las tierras catalanas y el conjunto del dominio de la Corona de Aragón, y fue de donde partieron numerosas tropas y recursos hacia la empresa de tomar nuevas posesiones. La ciudad floreció y llegaría a ser una de las principales potencias mediterráneas en los siglos XIII y XIV, la ciudad era el principal centro de una monarquía, y llegaba a destacar en el plano comercial, aunque por debajo de Génova y Venecia, que dominaban el comercio Mediterráneo y entre Europa y Asia.
La decadencia se inició a partir del siglo XV con altibajos, y se prolongaría a lo largo de los siglos siguientes. Las tensiones derivadas de la unión dinástica con Castilla, iniciada con el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, alcanzó su momento álgido con la Guerra de los Segadores, entre 1640 y 1651, y más tarde, con la Guerra de Sucesión (de 1706 a 1714), que significó la desaparición de las instituciones propias de Cataluña, aunque también significó el resurgir económico de la ciudad gracias a la integración con el resto del país recién formado (España), y al comercio con América.
La recuperación económica iniciada a finales del siglo XVIII y la industrialización en el siglo XIX propiciaron que Barcelona volviera a convertirse en un importante centro político, económico y cultural, al frente de la llamada Renaixença (Renacimiento), cabe destacar en el proceso de industrialización el monopolío de comercio textil entre España y Cuba que fue fijado en Barcelona, en un momento de crisis en la industria textil de algodón, y que asentó la industrialización en Cataluña, y el diferencial decrecimiento, mientras que otras partes del país la industria languidecía ante la crisis. Otra consecuencia de este monoplio textil en el siglo XIX entre Barcelona y Cuba, fue la queja de los cubanos acerca de la "teoría del embudo", ancha para España y estrecha para Cuba, y que fue la raíz del malestar cubano y que generó revueltas y el movimiento de independencia en busca de la igualdad económica con el apoyo de EEUU. La ciudad pudo derribar sus murallas y se anexionó en 1897 seis municipios limítrofes, lo que le permitió crecer y planificar su desarrollo urbano e industrial liderado por el plan del Ensanche de Ildefonso Cerdá. Fue también sede de dos Exposiciones Universales en 1888 y 1929.
En los inicios del siglo XX destacaron tanto el crecimiento económico (especialmente derivado de la Primera Guerra Mundial) como la proliferación de nuevas ideologías acogidas por amplios tramos de población, especialmente la obrera. El impulso gubernamental promovió el Metro y el Puerto. Sin embargo, la crisis del 29 que golpeó duramente a España y posteriormente el inicio de la Guerra Civil Española paralizó todo crecimiento durante una década. Pese a defender la República, la ciudad fue foco de rebeliones internas y peleas entre partidos que ni la ciudad ni el gobierno de la República pudieron controlar. La ciudad fue bombardeada en varias ocasiones y el avance de las tropas franquistas alcanzó la ciudad a finales de enero de 1939. La Dictadura delegó el poder de la ciudad, promoviendo un desarrollismo descontrolado para dar frente a una creciente industrialización y a la inmigración peninsular (especialmente del sur), con la aparición de nuevos barrios obreros. Tras la muerte de Francisco Franco y la llegada de la democracia, la ciudad retomó nuevos proyectos culturales y urbanísticos, y junto con el apoyo económico y organizativo de toda España afrontó los desafíos de la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 entre otros eventos.
Demografía
Barcelona tiene un total de 1.595.110 habitantes, de los cuales 755.370 son hombres y 839.740 mujeres, según datos del INE 2007. En 2006 había 1.605.602 habitantes.

Clima
Barcelona tiene un clima mediterráneo húmedo, con sequía estival y lluvias bastante abundantes el resto del año, pero concentradas en muy pocos días de precipitación muy intensa, por el fenómeno conocido como gota fría, que puede llegar a dejar precipitaciones de 80 o 100 litros por metro cuadrado en apenas un par de horas. Las temperaturas son cálidas en verano y suaves en invierno, con una escasa oscilación térmica diaria. La máxima temperatura registrada en la ciudad fue de 38,6° C[5] , el 13 de agosto de 2003 y 39,8 °C[6] en elObservatorio Fabra, situado en el Tibidabo, el 5 de julio de 1982. La temperatura mínima registrada es de -10ºC en el Observatorio Fabra, el 11 de febrero de 1956. Las temperaturas de la ciudad siempre se mantienen unos grados por encima de la temperatura media de otras zonas colindantes no tan densamente urbanizadas, debido al conocido como efecto de punto caliente, que incrementa la temperatura de las ciudades por el gran consumo de energía que se acaba convirtiendo en calor, y por el calor reverberado por el asfalto y los tejados, que actúan como captadores solares.
Organización administrativa y política
Política
En Barcelona hay presentes cuatro administraciones políticas, con diferentes niveles de responsabilidad y competencias:
- La Administración General del Estado se ocupa de diferentes cuestiones como la seguridad (Cuerpo Nacional de Policía y Ejército), la Justicia, la gestión del puerto y aeropuerto, los trenes de Renfe, y las costas, entre las competencias más destacadas. A lo largo del año 2005 el Cuerpo Nacional de Policía fue relevado por los Mozos de Escuadra, policía autonómica de la Generalidad, que sustituyó totalmente al Cuerpo Nacional de Policía durante el 2006, excepto para algunas competencias reservadas a éste como la expedición del DNI o la lucha contra el terrorismo. La Administración del Estado de España en Barcelona está coordinada desde la sede de la Delegación del Gobierno, situada en la Plaza del Portal de la Paz, junto a la estatua de Colón. El Delegado (a) del Gobierno en Cataluña y el subdelegado del gobierno de Barcelona son designado directamente por el Gobierno de España por decreto.
- La Generalidad de Cataluña, gobierno autonómico de Cataluña, tiene amplias competencias sobre la gestión de la ciudad, en diferentes ámbitos, desde educación, asuntos sociales, tránsito, determinación de políticas económicas y de comercio, etcétera. La Generalidad es también la responsable de la construcción de equipamientos públicos como hospitales, escuelas de primaria y secundaria, universidades, residencias para la tercera edad etc. Barcelona es la capital de Cataluña, y sede de todas las instituciones y sedes de los diferentes organismos de la Generalidad. En el Parque de la Ciudadela de Barcelona está situado el Parlamento de Cataluña, y en la Plaza de San Jaime está situado el Palacio de la Generalidad, sede oficial de la Presidencia de la Generalidad. El gobierno de la Generalidad se escoge por sufragio universal en elecciones celebradas cada cuatro años en todos los municipios de Cataluña.
- La Diputación de Barcelona es el organismo público con menores competencias en la ciudad. Actualmente preside el patronato que se ocupa del mantenimiento del parque de la Sierra de Collserola, y de algunos otros parques y edificios públicos en la ciudad. También gestiona algunos museos y es titular de una amplia red de bibliotecas públicas gestionada conjuntamente con los ayuntamientos.
- El Ayuntamiento de Barcelona es el organismo con mayores competencias y funcionarios públicos en la ciudad, ya que regula la vida diaria de los ciudadanos, e importantes asuntos como la planificación urbanística, los transportes, la recaudación de impuestos municipales, la gestión de la seguridad vial mediante la Guardia Urbana, el mantenimiento de la vía pública (asfaltado, limpieza...) y de los jardines. También es el responsable de la construcción de equipamientos municipales como guarderías, polideportivos, bibliotecas, residencias para la tercera edad, viviendas de protección pública, entre otros.
El gobierno del Ayuntamiento de Barcelona se escoge por sufragio universal en elecciones celebradas cada cuatro años.
El poder del Ayuntamiento se estructura en dos niveles, ya que el Ayuntamiento dividió la ciudad administrativamente en diez distritos. Existe un nivel de competencias municipales general, dirigido directamente por el Alcalde de Barcelona y su equipo de gobierno, y que se ocupa de las cuestiones más generales e importantes de la ciudad, que se aplican a toda la ciudad.
Por otra parte existe otro nivel de competencias, delegadas en los "Distritos". Así, cada Distrito tiene su propio centro político y administrativo, que funciona como un ente político con competencias propias, que ayudan a descentralizar la política de la ciudad y que los ciudadanos sientan la administración más cercana. Cada Distrito, como un pequeño ayuntamiento territorial, tiene su propia Sala de Plenos donde se debaten las cuestiones políticas, y su propio equipo de gobierno, con un Regidor (Concejal) al frente. El gobierno del Distrito se forma en función del número de votos que cada partido recibe, en cada distrito, en las elecciones municipales de Barcelona. Así, sucede que, aunque el gobierno de la ciudad recaiga en un determinado partido, uno o varios Distritos sean gobernados por otra formación política.
Alcaldía
Desde la reinstauración de la democracia en España, en todas las elecciones municipales el partido político más votado en Barcelona ha sito el Partido Socialista de Cataluña, y desde entonces todos los alcaldes han sido de este partido, aunque en numerosas ocasiones ha necesitado acuerdos estables con otros partidos para gobernar la ciudad.
| Periodo | Nombre del alcalde | Partido político |
|---|---|---|
| 1979–1983 | Narcís Serra, a partir de 1982 Pasqual Maragall | PSC |
| 1983–1987 | Pasqual Maragall | PSC |
| 1987–1991 | Pasqual Maragall | PSC |
| 1991–1995 | Pasqual Maragall | PSC |
| 1995–1999 | Pasqual Maragall, a partir del 1997 Joan Clos | PSC |
| 1999–2003 | Joan Clos | PSC |
| 2003–2007 | Joan Clos, a partir del 2006 Jordi Hereu | PSC |
| 2007–2011 | Jordi Hereu | PSC |
Distritos y barrios de Barcelona
Barcelona se divide administrativamente en 10 distritos. Cada Distrito funciona como un ente político con competencias propias, que ayudan a descentralizar la política de la ciudad y que los ciudadanos sientan la administración más cercana. La división territorial de los distritos responde a cuestiones históricas de la ciudad. La mayoría de los Distritos corresponden a antiguos municipios independientes que fueron anexionados a la ciudad durante los siglos XIX y XX, y que todavía conservan su propia personalidad. Los ciudadanos más ancianos de Barcelona todavía identifican Barcelona únicamente con el Distrito de Ciutat Vella (véase mapa).
Los 10 Distritos de Barcelona son:
- Ciutat Vella. Es el centro histórico de la ciudad. Corresponde a la zona territorial de la Barcelona antigua, hasta la anexión paulatina de los municipios adyacentes durante los siglos XIX y XX. Aglutina los barrios de El Raval, el Gòtic, Antics Palaus (formado por los barrios no-oficiales de Sant Pere, Santa Caterina, el Born y la Ribera) y la Barceloneta.
- Eixample. Ocupa la planicie existente en el siglo XVIII entre el casco antiguo (Ciudad Vieja) y las antiguas villas independientes de Sants, Gracia y Sant Andreu de Palomar. Su urbanismo es caracterizado por una cuadrícula de calles perpendiculares en tramos de 100 metros ideada por el urbanista catalán Ildefons Cerdà. Aglutina los barrios de Sant Antoni, Nueva Izquierda de l'Eixample, Antigua Izquierda de l'Eixample (los dos últimos forman una unidad conocida como Izquierda de l'Eixample), Derecha de l'Eixample, la Sagrada Família y el Fort Pienc.
- Sants-Montjuïc. Aglutina los barrios de La Marina del Prat Vermell, La Marina del Port, La Font de la Guatlla, el Poble Sec, Hostafrancs, la Bordeta, Sants y Sants-Badal (más conocido como Badal). Montjuic y la Zona Franca, no constituyen barrios por si mismos, sino que son territorios especiales del distrito.
- Les Corts. Aglutina los barrios de Las Corts, Pedralbes y Maternitat i Sant Ramon (más conocido como Sant Ramon).
- Sarrià-Sant Gervasi. Aglutina los barrios de Sarrià, Sant Gervasi - Galvany ( simplemente Galvany), Sant Gervasi - La Bonanova (o simplemente La Bonanova), Putxet i Farró (más conocido como El Putxet), Les Tres Torres y Vallvidrera - Tibidabo - Les Planes. Los barrios de Sant Gervasi - Galvany y Sant Gervasi - La Bonanova, constituyen el antiguo núcleo de Sant Gervasi de Cassoles.
- Gràcia. Aglutina la antigua villa independiente de Gràcia, y los barrios de Camp de Grassot i Gràcia Nova, La Salut, El Coll, Vallcarca i Els Penitents (que engloba los dos barrios del mismo nombre).
- Horta-Guinardó. Aglutina los barrios de Horta, La Clota, la Vall d'Hebron, el Montbau, Sant Genís dels Agudells, la Teixonera, el Carmel, la Font d'en Fargas, Can Baró, el Guinardó y el Baix Guinardó.
- Nou Barris. Aglutina los barrios de Vallbona, la Ciutat Meridiana, Torre Baró, Canyelles, les Roquetes, la Trinitat Nova, Can Peguera, la Guineueta, el Verdum, la Prosperitat, el Turó de la Peira, Porta y Vilapicina - Torre Llobeta (que, en realidad, engloba los barrios de Vilapicina y de la Torre Llobeta).
- Sant Andreu. Aglutina los barrios de Sant Andreu, La Sagrera, la Trinitat Vella, Baró de Viver, el Congrés i els Indians (más conocido como el Congrés), Navas y Bon Pastor.
- Sant Martí. Aglutina los barrios de Sant Martí de Provençals, El Clot, El Camp de l'Arpa del Clot, la Verneda i La Pau, el Fort Pienc, el Poblenou, el Parc i Llacuna del Poblenou, la Vila Olimpica del Poblenou, els Provençals del Poblenou, El Besòs i el Maresme, Diagonal Mar y Front Marítim del Poblenou (que incluye el barrio de Diagonal Mar).
La actual división de los barrios oficiales fue propuesta por el Ayuntamiento de Barcelona a finales de 2006 y ratificada y aprobada por el consistorio barcelonés a principios de 2007. Aún después de su aprobación, existen quejas de los vecinos sobre los nombres de algunos barrios (como, por ejemplo, Antics Palaus) así como de los límites de los mismos.
Economía
Barcelona ha sido durante mucho tiempo una ciudad industrial por excelencia. Un sinfín de sectores de fabricación y de servicio se establecieron en la ciudad durante los siglos pasados. En la actualidad las fábricas se han ido desplazando hacia la periferia, lo cual ha permitido reconvertir de forma paulatina los antiguos barrios industriales en nuevas zonas residenciales y de servicio. Los sectores industriales más representativos de la economía en Barcelona son las industrias textil, química, farmacéutica, automovilística, electrónica y de imprenta. En servicios Barcelona destaca por sus actividades logísticas, editoriales e informáticas.
La Fira, feria de muestras de Barcelona, organiza numerosas exposiciones y salones, algunos de los cuales se encuentran entre los primeros de Europa hecho que la convierte en una de las ferias más relevantes del mundo y primera de España con más de 3,5 millones de visitantes anuales. Por otra parte, la ciudad dispone de varias instalaciones para congresos, gracias a lo cual se celebran numerosos eventos nacionales e internacionales a lo largo de todo el año.
El puerto de Barcelona se ha convertido en los últimos años en uno de los grandes puertos del Mediterráneo en tonelaje de mercancías y en número de contenedores. [cita requerida] También es el primer puerto mediterráneo en barcos de cruceros que recalan en la ciudad. El aeropuerto, que en 2006 tuvo un movimiento de pasajeros de 30 millones, siendo el 2º aeropuerto español en tráfico aéreo, se encuentra en fase de ampliación, que le permitirá atender un movimiento de 40 millones de pasajeros a partir del año 2007. En ese año la ciudad también estará unida a Madrid mediante una línea ferroviaria de alta velocidad, que se encuentra en construcción, y que ya ha sido puesta en servicio entre Madrid y Lérida, ciudad catalana situada a unos 150 kilómetros de Barcelona. La línea de alta velocidad será prolongada hasta la frontera francesa, donde continuará hasta conectar con la actual red francesa de alta velocidad, con lo cual se establecerá también una conexión ferroviaria rápida entre Barcelona y París.
Pese al ininterrumpido crecimiento económico de la metrópolis barcelonesa ésta ha perdido en el último cuarto del siglo XX la capitalidad económica de España a favor de Madrid, su tradicional rival, sobre todo en el campo financiero. Esto se debe a la debilitación del tejido emprendedor catalán, a la saturación de las infraestructuras, a la mayor inversión extranjera realizada en Madrid respecto a Barcelona, y al traslado de centros de decisión, sedes fiscales y sociales,[cita requerida] de Barcelona y también de otras partes de España a Madrid, y a un mayor dinamismo económico de Madrid, y pese a la estratégica posición de Barcelona con respecto a Francia y el resto de la península, como por su posición portuaria.
El crecimiento de Barcelona y de las grandes ciudades españolas se ha visto marcado, en los últimos 30 años, por las transferencias de capital para la financiación del resto de las provincias españolas, ya que el sistema autonómico exige el traspaso de fondos de las comunidades más ricas y dinámicas hacia las comunidades más estancadas económicamente y con servicios más deficitarios, con la remarcable excepción de País Vasco y Navarra que a pesar de tener una economía dinámica, y una de las rentas per cápita más altas del país jamás han aportado fondos de solidaridad para el resto del país, incluso el País Vasco es receptor neto de fondos. Este proceso de transferencia ha permitido el desarrollo de las zonas más deprimidas, pero también ha acabado lastrando las más dinámicas por la saturación de sus infraestructuras, que no han sido ampliadas debidamente por la falta de fondos, y la escasa prioridad otorgada por los políticos a estas actuaciones. También ha acabado por deteriorar los servicios públicos, ya que el sistema de transferencia económico, al ser muy opaco y no estar regido por unos parámetros claros y evaluables, ha acabado por asignar en muchos casos menos fondos por habitante en las zonas más ricas, produciéndose así un deterioro de los servicios y un agravio de los ciudadanos de estas zonas. Un reciente estudio del ministerio de economía evalúa la aportación de las comunidades autónomas mediante las balanzas fiscales. El estudio utiliza seis métodos distintos para hacer el calculo, y según este informe destacan, como principales portadoras netas de recursos, las comunidades de Cataluña (con entre un 8,7% y un 6,38% de su PIB invertido en solidaridad ínter territorial), Baleares (con entre un 14,2 y un 7,47), Madrid (con entre un 9,13% y un 5,57%), y Valencia (entre el 6,4% y el 3,22%).[8]
Actualmente este mecanismo está siendo revisado a raíz de la aprobación del nuevo Estatut de Cataluña, en el que se dispone que una comunidad, después de ser solidaria con las demás, la inversión per cápita no puede ser inferior que una que recibe esos fondos, solo pueden quedar igualadas, pero el texto legal es interpretable, y no se conocerá la nueva estructura del reparto monetario hasta que se llegue a un acuerdo.
En cuanto al reparto de instituciones, la tradicional acumulación de las sedes de entidades públicas, incluso las teóricamente independientes del gobierno, en Madrid, que tanto la han beneficiado económica y políticamente, empezó un proceso de distribución con el traslado del ente regulador de las telecomunicaciones a Barcelona, no sin grandes reticencias de sus trabajadores y del gobierno de la comunidad de Madrid, o la más reciente instalación del nuevo centro de denuncias automatizadas en León. También destaca la ubicación en Barcelona del centro nacional de computación, con la compra del mayor superordenador de España, el Mare Nostrum.
En el campo industrial Barcelona ha tenido graves problemas de deslocalización, básicamente de traslado de industrias a países con una mano de obra más barata, es el caso entre otras de Braun, Phillips y Samsung. Problema incrementado por el escaso y caro suelo industrial en su área metropolitana, el segundo más caro de Europa sólo por detrás de Londres. Aun así, las inversiones y localizaciones extranjeras superan en mucho las deslocalizaciones, y Barcelona continua siendo una capital industrial de España generando el 25% de las exportaciones totales españolas.
En los últimos años, gracias sobre todo al dinamismo del sector de servicios, el turismo y la construcción, la región barcelonesa ha alcanzado prácticamente una situación de pleno empleo superando así satisfactoriamente por el momento el problema de las deslocalizaciones en el sector industrial y la fuerte inmigración procedente de América Latina, África, Asia y la Europa del Este. La economía barcelonesa creció en el año 2006 un 3,5%, el porcentaje más alto de los últimos cinco años, según la Cámara de Comercio de Barcelona, aunque por debajo de la media nacional de 3,8% para el conjunto de España en el 2006.
Transportes y movilidad
Conexiones internacionales y nacionales
La principal puerta de acceso a Barcelona para viajeros internacionales, y muchos nacionales es el Aeropuerto Internacional El Prat, situado a 10 kilómetros al sur-oeste de la ciudad, y el segundo por tráfico del estado español, con 32.898.249 de pasajeros el año 2007. En el Aeropuerto de El Prat operan las principales compañías aéreas del mundo, con vuelos directos a todas las ciudades importantes de Europa, y con numerosas conexiones con ciudades de los cinco continentes. Una de las tres terminales del aeropuerto está destinada al llamado "Puente aéreo", que une Barcelona y Madrid con vuelos cada 20 minutos en hora punta. Otros aeropuertos utilizados para llegar a Barcelona, especialmente por las compañías de vuelos baratos (low cost) son el Aeropuerto de Gerona y el de Reus, a poco más de una hora de Barcelona.
Otra importante puerta de la ciudad, especialmente para las mercancías, es el Puerto de Barcelona, uno de los más importantes de Europa en el Mediterráneo tanto en el transporte de personas como de mercancías, y que gracias a su proximidad al centro urbano se ha convertido en un gran puerto de cruceros. La ciudad también cuenta con tres puertos deportivos, el Puerto Viejo, el Puerto Olímpico y el Puerto de San Adrián para los que lleguen con embarcaciones privadas de mediano y pequeño tamaño.
En lo que a transporte por carretera se refiere, Barcelona dispone de una densa red de autopistas y autovías, y las principales son la AP7, que empieza en Almería, pasa por Valencia, Barcelona y sigue hacia Perpiñán, la A2 que empieza en Madrid, pasa por Zaragoza, Barcelona y sigue también hacia la frontera francesa, y finalmente la AP2, que discurre paralela a la A2 entre Zaragoza y Barcelona. Tanto la AP2 como la AP7 son autopistas de peaje gestionadas por empresas concesionarias.
La red de ferrocarriles tiene su centro en la estación de Sants de Barcelona, de donde salen trenes de larga distancia que conectan la ciudad con todo el continente. La actual red española tiene la peculiaridad de estar toda basada en el llamado ancho ibérico de vías, incompatible con el ancho internacional de vías, lo cual dificulta la comunicación con Francia, por este motivo la nueva red ferroviaria de alta velocidad que se está implantando en España utiliza el estándar europeo. Actualmente ha finalizado la primera fase de las obras de remodelación de la estación de Sants con la renovación total de los andenes para adaptar parcialmente la estación al formato internacional, y permitir la llegada de los trenes AVE a la ciudad, procedentes de la línea Madrid-Zaragoza, y en un futuro la prolongación de la línea permitirá enlazar con París en alta velocidad pasando por Gerona, Figueras y Perpiñán.
Lista de estaciones nacionales de ferrocarril en Barcelona Capital
| Nombre Estación | Líneas de Cercanías | Vías | Estructura | Administrador |
|---|---|---|---|---|
| Arc de Triomf | 2 | Soterrada | Renfe Operadora | |
| El Clot-Aragó | 4 | Soterrada | Renfe Operadora | |
| Estación de Francia | 14 | Exterior cubierta | Adif | |
| Glòries (Proyecto) | - | - | Soterrada | - |
| Passeig de Gràcia | 2 | Soterrada | Adif | |
| Plaça de Catalunya | 2 | Soterrada | Renfe Operadora | |
| Sagrera (En construcción) | 18 | Soterrada | Adif | |
| Sant Andreu Arenal | 2 | Soterrada | Renfe Operadora | |
| Sant Andreu Comtal | 7 | Descubierto | Renfe Operadora | |
| Sants | 14 | Soterrada | Adif | |
| Torre de Baró | 2 | Descubierto | Renfe Operadora |
Transporte público
Para moverse entre las distintas ciudades de la Provincia de Barcelona existen dos redes de transporte ferroviario. Una es el servicio de Cercanías Barcelona de RENFE, con una red de 7 líneas, y unos 123 millones de desplazamientos anuales, pero en los últimos años este servicio ha empeorado mucho su servicio y ha tenido numerosos problemas y fallos debidos al incremento de la demanda, la falta de inversiones, y la mala planificación de las obras de la llegada del AVE a la ciudad. La otra opción, que da servicio a poblaciones distintas, es el de "Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluña" FGC, un servicio de trenes de cercanías operado y construido por la "Generalidad de Cataluña".
También existe una amplia red de autobuses interurbanos que enlazan las distintas ciudades de la provincia, y estas con Barcelona.
La red de transporte público interno de Barcelona cuenta con la red del Metro de Barcelona que llega a todos los rincones de la ciudad, compuesta actualmente por 9 líneas con 150 paradas y 115 kilómetros de extensión, aunque está siendo ampliada con la prolongación de las líneas existentes y la construcción de 2 nuevas líneas que cruzarán la ciudad.
En el año 2004 varias administraciones, local, metropolitana y autonómica, impulsaron la reintroducción del tranvía como medio de transporte de masas, especialmente para comunicar con las ciudades del área metropolitana. Con este fin se crearon dos redes, Trambaix y Trambesós y actualmente aún está en fase de implantación y expansión de sus redes.
Los autobuses urbanos también son un medio de transporte eficaz, que consta de 1070 buses repartidos en 103 líneas. El servicio diurno se complementa con un servicio de autobuses nocturnos llamado "Nitbus" que suple el cierre nocturno de la mayor parte modos de transporte público.
Todos los transportes públicos mencionados hasta este momento están integrados, lo que significa que sus tarifas son iguales, y que se permite hacer transbordos entre diferentes medios de transporte sin tener que volver a pagar el billete.
Otro servicio de transporte público de la ciudad es el Bus Turístico, una flota de autobuses de 2 pisos descubiertos con rutas que tienen las estaciones en los principales puntos de interés turístico de la ciudad y servicio de guías que comentan los aspectos más interesantes de la ruta. Este servicio no está integrado, y funciona con un sistema de billetes válidos para un día.
El servicio de taxis de Barcelona resulta muy característico e inconfundible por sus característicos colores. Los vehículos son negros y con las puertas y capó amarillos.
Los amantes del medio ambiente y la actividad física se pueden decantar por el uso de la bicicleta para moverse por Barcelona. La orografía de la ciudad y el buen tiempo que suele hacer la mayor parte del año facilitan el uso de la bicicleta. Para ello, Barcelona cuenta con una amplia red de carriles-bici por toda la ciudad, así como el servicio del bicing, una red de estaciones automáticas de alquiler distribuidas por la ciudad.
La movilidad con vehículo privado dentro de Barcelona, como en cualquier gran urbe europea, es complicada a pesar de la buena organización urbanística, con su Ensanche y las rondas de circunvalación, y las grandes avenidas que cruzan la ciudad (Diagonal, Meridiana, Aragón, Gran Vía). Esta estructura hace a priori muy fácil la orientación y la circulación en vehículo particular. Sin embargo, la gran densidad demográfica y cantidad de vehículos no hacen recomendable circular en coche. Además, el Ayuntamiento inauguró en mayo de 2005 las áreas verdes de aparcamiento, y amplio las áreas azules, que obligan a pagar para aparcar en la vía pública en los distritos más céntricos de la ciudad. Entre los ciudadanos que se mueven en vehículo motorizado, una gran cantidad lo hace en motos. Barcelona es la ciudad europea con mayor cantidad de motos, en proporción a su número de habitantes.
Por otro lado, Barcelona está instalando medio centenar de enchufes para recargar vehículos eléctricos.[9]
Cultura
Arquitectura
La ciudad tiene una larga y rica historia arquitectónica, empezando por los antiguos restos del asentamiento romano que fundó Barcelona, del cual sólo quedan restos arqueológicos, o fragmentos dispersos, como por ejemplo, las columnas del templo de Augusto dentro el edificio del Centro Excursionista de Cataluña, los restos de Barcino bajo el subsuelo (integradas dentro del Museo de Historia de la Ciudad de Barcelona) o las antiguas murallas. También se conservan testigos románicos como la iglesia de San Pau del Camp o la capilla de Marcús. Del periodo medieval si que se han conservado numerosos edificios, algunos de ellos muy destacados, especialmente las obras góticas que proliferan en su centro histórico denominado Barrio Gótico precisamente por este motivo, como la Catedral de Santa Eulalia, la Iglesia de Santa María del Mar, caracterizada por su austeridad y armonía en las medidas, motivo por el que muchos la consideran la obra más destacada del gótico catalán, o los astilleros (denominados drassanes en catalán) uno de los pocos ejemplos de naves góticas de uso civil existente en Europa. También del periodo medieval destacan edificios cono el salón del Tinell, el Palacio del Lloctinent o el Palau de la Generalitat de Catalunya. También destacan los palacios construidos por familias adineradas de la ciudad, estructurados alrededor de un patio, como los que actualmente acogen el museo Picasso. Tras un periodo poco relevante arquitectónicamente en la ciudad, debido a que las murallas impedían nuevos crecimientos, la falta de suelo intramuralles, y las penurias económicas causadas por la guerra de sucesión, se hicieron algunas actuaciones importante gracias a los terrenos obtenidos de la iglesia mediante la desamortitzación. Estos terrenos permitieron, por ejemplo, la construcción de la plaza real, o notables construcciones en hierro, como el mercado de la Boqueria. Años más tarde un nuevo movimiento arquitectónico tomó fuerza en Barcelona, acompañado por un momento de gran bonanza económica, y por la expansión de la ciudad más allá de las murallas, el Modernismo. Barcelona es conocida como capital del modernismo, por la gran cantidad y calidad de obras que atesora, con joyas como el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau o el Palacio de la Música Catalana de Lluís Domènech y Montaner, o el Palau Macaya de Josep Puig i Cadafalch, pero sin duda el arquitecto modernista más conocido y reconocido es Antoni Gaudí, sus obras más relevantes, que atraen cada año a millones de visitantes de todo el mundo, son el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, que Gaudí dejó inacabado y que se sigue construyendo con donativos y aportaciones de particulares y visitante, y que está previsto acabarla hacia el año 2020. Otras de las obras más conocidas de Gaudí son el Parc Güell, la Casa Milà, también denominada La Pedrera, y la Casa Batlló. La ciudad también posee diferentes muestras de arquitectura contemporánea. Destaca el Pabellón alemán de Ludwig Mies van der Rohe, que se construyó con motivo de la Exposición Internacional del 1929, o la Fundación Joan Miró del arquitecto catalán Josep Lluís Sert. Tras la guerra civil, la ciudad quedó bajo el control del régimen y su visión desarrollista, además de impedir todo movimiento popular, que son los que históricamente han producido las más notables obras de Barcelona. No fue hasta años después de la recuperación de la democracia, con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, que la ciudad vivió una etapa de grandes transformaciones que dieron lugar a obras como el Palacio de deportes Sant Jordi de Arata Isozaki, la Torre de Collserola de Norman Foster y la Torre de comunicaciones de Montjuic de Santiago Calatrava. Antes de los Juegos también se llevó a cabo la remodelación y ampliación del Aeropuerto de Barcelona, que dirigió Ricardo Bofill. En la etapa post-olímpica la ciudad ha seguido manteniendo un desarrollo arquitectónico notable, construyendo edificios como el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) de Richard Meier, la Torre Agbar de Jean Nouvel, y los proyectos de una estación nueva a la Sagrera, o la Torre del Triángulo Ferroviario de Frank Gehry. Otras actuaciones se han llevado a cabo con motivo del Foro Universal de las Culturas, como el Edificio Forum de Jacques Herzog y Pierre de Meuron. El año 1999 la ciudad de Barcelona fue premiada por el RIBA ("Royal Institute of British Architects") con el "Royal Gold Medal", un galardón que se otorga a arquitectos por el conjunto de su obra, y que por primera y por el momento única vez, ha sido otorgado a una ciudad y no a un arquitecto individual.[10]
Patrimonio de la Humanidad
En Barcelona hay varios puntos de interés declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO:[11]
| Código | Nombre | Año | Coordenadas |
|---|---|---|---|
| 320-001 | Parque Güell | 1984 | |
| 320-002 | Palacio Güell | 1984 | |
| 320-003 | Casa Milà | 1984 | |
| 320-004 | Casa Vicens | 2005 | |
| 320-005 | Fachada de la Natividad y cripta de la Sagrada Familia | 2005 | |
| 320-006 | Casa Batlló | 2005 | |
| 804-001 | Palau de la Música Catalana | 1997 | |
| 804-002 | Hospital de Sant Pau | 1997 |
Educación
Barcelona acoge numerosas universidades de renombre, y escuelas superiores, tanto públicas como privadas, como son:
- Universidad Politécnica de Cataluña
- Universidad de Barcelona
- Universidad Autónoma
- Universidad Pompeu Fabra
- Universidad Ramon Llull
- Universidad Internacional de Catalunya
- Universidad Abad Oliba
- Universidad Abierta de Cataluña
- Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas
- Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Catalunya
Todas estas instituciones ofrecen multitud de titulaciones, además de postgrados, másters y doctorados, y muchas de ellas también gestionan centros de investigación y desarrollo.
Museos
En la Fundación Joan Miró se muestran algunas obras del pintor mallorquín y se realizan exposiciones itinerantes procedentes de museos de todo el mundo. El Museo Picasso cuenta con una importante colección de obras poco conocidas de este pintor, sobre todo de sus épocas iniciales. En el Museo Nacional de Arte de Cataluña (Museu Nacional d'Art de Catalunya, MNAC) se expone una importante colección de arte románico. De especial relevancia son los frescos románicos que fueron trasladados al museo desde capillas e iglesias de toda Cataluña. El arte de la época actual se expone en el recientemente construido Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Museu d'Art Contemporani de Barcelona, MACBA), cuyo edificio fue diseñado por el arquitecto estadounidense Richard Meier. También son de relevancia el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona situado en El Raval, el museo de la Fundación Antoni Tàpies en pleno Eixample, el CaixaFòrum situado en la falda de Montjuïc, el Museo de la Ciencia,
